La reforma al mercado de capitales ingresada al Congreso contempla que el Estado pueda aportar hasta US$2.000 millones al nuevo Fondo Nacional para la Vivienda.
El diseño considera una capitalización inicial menor y la posibilidad de ampliarla, con el objetivo de que el fondo adquiera créditos hipotecarios originados por instituciones financieras y libere capacidad para nuevos préstamos. Al tratarse de un proyecto de ley en tramitación, sus disposiciones pueden modificarse durante el debate legislativo.