La transformación digital de la construcción chilena continúa avanzando con Building Information Modeling (BIM) como una de sus principales herramientas.
La Hoja de Ruta para la Adopción BIM en Chile mantiene como objetivo alcanzar un 70% de adopción de esta metodología hacia 2028. La iniciativa reúne a 19 instituciones del sector público, privado y académico y durante 2026 ha continuado revisando acciones destinadas a ampliar su utilización.
BIM permite desarrollar y administrar información de un proyecto mediante modelos digitales que integran datos de diseño, especialidades, construcción y operación. Su aplicación puede facilitar la coordinación entre arquitectos, ingenieros, constructoras, mandantes y otros participantes de una obra.
Durante septiembre, las instituciones que participan en la hoja de ruta revisaron avances relacionados con adopción de BIM en el Estado, medición de madurez del sector, formación de competencias y uso estratégico de información en proyectos.
Uno de los desafíos identificados es que la digitalización no dependa únicamente de incorporar software. Para obtener beneficios reales se requiere estandarizar procesos, mejorar la calidad de los datos y desarrollar competencias entre los equipos responsables de diseñar, construir y administrar los proyectos.
Para el mercado inmobiliario, una adopción más amplia de BIM puede tener efectos desde las primeras etapas de diseño hasta la construcción y posterior operación de un edificio. Una mejor coordinación digital permite detectar interferencias, organizar información técnica y reducir errores que posteriormente pueden traducirse en reprocesos o mayores costos.
La meta al 2028 representa, por tanto, algo más que incorporar una herramienta tecnológica. Busca avanzar hacia una industria donde la información de los proyectos pueda utilizarse de forma más estructurada para planificar, controlar y tomar decisiones durante todo el ciclo de vida de una obra.